En un artículo anterior, comentando el EGM, les había prometido una reflexión sobre si esRadio, la cadena que fundaron Federico Jiménez Losantos y otros al ser expulsado Federico de la COPE, tiene futuro más allá del propio Federico, que algún día se retirará.
Para dar una respuesta adecuada, quisiera, en primer lugar, hacer un poco de historia sobre lo difícil que ha sido siempre generar una quinta cadena de radio que tenga éxito. Y luego tomar algunos datos relevantes de las audiencias que justifican la esperanza en el futuro de esRadio.
El histórico fracaso de la quinta cadena y el éxito de esRadio
Hace algo más de cuarenta años, cadenas, lo que se dice cadenas, de muchas emisoras, capaces de llegar a la mayor parte de España, había dos: la SER y Radio Nacional. El ente público tenía también segundos canales con una gran cobertura (Radiocadena, hoy Radio 5; Radio 2, hoy Radio Clásica; y Radio 3), pero no tenían tanta audiencia.
Había emisoras potentes en algunos lugares que, gracias a la emisión en onda media, tenían cierta fuerza en el conjunto del país: era el caso de Radio España y Radio Intercontinental desde Madrid, o de Radio España de Barcelona (luego Cadena Catalana y hoy RAC1).
Existía también una red de emisoras parroquiales y diocesanas que compartían parte de su programación en cadena y respondían al nombre de Radio Popular. Una de las emisoras asociadas a aquella programación era Radio Miramar de Badalona, que, al escucharse en toda el área metropolitana de Barcelona, tenía una gran fortaleza y logró contar con figuras como Carlos Herrera, Encarna Sánchez y, sobre todo, fichar a Luis del Olmo. A partir de ese fichaje, la red de emisoras populares se consolidó como cadena y así nació la COPE.
Por aquellos años, algunos importantes grupos de prensa (Zeta, La Voz…) fundaron Antena 3 Radio, que, gracias al fichaje de José María García, creció como la espuma y, en apenas diez años, llegó a ser líder.
Se consolidó entonces (hacia 1990) un sistema de cuatro grandes cadenas de radio de ámbito nacional: SER, RNE, COPE y Antena 3. La absorción de Antena 3 por la SER y el fichaje de Luis del Olmo por la naciente Onda Cero hicieron que esas cuatro cadenas pasaran a ser las que hoy conocemos.
Por debajo de ellas, siempre hubo intentos de consolidar una quinta cadena. Lo intentó Radio España con Eugenio Fontán al mando, creando la Cadena Ibérica. Lo intentó la Cadena Rato, cuyo fracaso sirvió para crear Onda Cero. Lo intentó el Grupo Voz con Radio Voz, que al final se vendió a Onda Cero, salvo en Galicia. Y lo intentó Vocento con Punto Radio, que terminó fusionándose con la COPE.
Tras todos esos fracasos, alguien sí logró, a partir de 2009, consolidar una quinta cadena: el grupo Libertad Digital, con Federico al frente. Hablo de radio comercial, pues quizá la quinta cadena de radio hablada sea desde hace muchos años Radio María; pero, como no es comercial, no aparece en el EGM y no disponemos de más datos de audiencia que algunos indicios (supera el millón y medio de seguidores en Facebook).
¿Qué diferencia a esRadio?
Las otras cadenas, las que fracasaron, eran un producto más. No tenían una línea editorial muy diferente de la de las cadenas dominantes. Eran siempre, digamos, de un centrismo bastante convencional.
Sin embargo, esRadio ofrece desde sus comienzos una alternativa liberal dirigida a una comunidad cultural de oyentes que, entre las posibilidades de las redes y la evolución del mundo, no ha hecho más que crecer.
Algunos datos relevantes
La fuerza de esRadio no radica únicamente en la incuestionable potencia de Federico, sino en la cohesión ideológica de su comunidad de seguidores. Y esto puede comprobarse en las audiencias de las dos últimas temporadas: a ciertas horas del día, como la tarde o la noche, cuando Federico ya no está en antena, la diferencia de esRadio con respecto a las grandes cadenas es menor. Es decir, obtiene una mayor cuota de audiencia (share) en las franjas en las que no interviene Federico.
Especialmente destacada fue la audiencia de Es la noche de Dieter la temporada pasada. El relevo de Dieter por Carlos Cuesta ha supuesto una cierta pérdida, pero no excesiva, sobre todo en el último EGM de la temporada, del que hablábamos hace pocos días.
El reto de futuro será, por tanto, generar nuevas voces lo bastante potentes como para llenar los huecos que puedan dejar con los años Luis Herrero o Federico. Algo que ya se ha conseguido, por ejemplo, durante el fin de semana, donde Llamas ha cubierto con solvencia la ausencia de Luis del Pino.
La respuesta, por tanto, es que, si esRadio es capaz de seguir generando figuras como Cuesta, Llamas o Polvorinos, con suficiente cuerpo radiofónico y capacidad para conectar con la comunidad cultural que sostiene la emisora, seguramente será capaz de sobrevivir a Federico. Pues, si la fuerza del proyecto no radica tanto en el carisma personal de su fundador como en el hecho de que ese carisma es compartido por una amplia comunidad de ciudadanos, será esa comunidad cultural la que sostenga el proyecto radiofónico. El tiempo lo dirá.
El futuro de #esRadio dependerá menos del relevo de Federico que de su capacidad para seguir creando grandes comunicadores. Un análisis basado en la evolución de las audiencias y la historia de la radio española. Compartir en X








