fbpx

Una chica que compite en skateboard habla tras perder una competición contra un hombre trans

Taylor Silverman, una deportista estadounidense, habla públicamente sobre tener que competir contra hombres en su deporte, el skateboard. En Instagram, escribe que «ya no se calla» después de haber perdido el primer puesto frente a una competidora trans.

 

En su cuenta de Instagram, Taylor Silverman escribe:

«Me llamo Taylor Silverman. Soy una deportista femenina. Llevo once años practicando el skateboarding y varios años compitiendo. He participado en tres competiciones diferentes con mujeres trans, en dos de las cuales quedé en segundo lugar. En la última serie que hice para Redbull, quedé en segundo lugar. La competidora trans que ganó se llevó 1.000 dólares por la clasificación, 3.000 por la final y 1.000 por el mejor movimiento. Esto sumó un total de 5.000 dólares del dinero del premio destinado a las atletas femeninas. Yo me llevé 1.000 dólares por la fase de clasificación y 1.750 por el segundo puesto, es decir, 2.750 dólares en total. La chica que quedó tercera recibió 750 dólares. La chica que merecía 1.000 dólares por el mejor movimiento no se llevó nada junto con la que hubiera quedado tercera. Yo me merecía el primer puesto, que me reconocieran mi victoria y que me pagaran. Me dirigí a Redbull y me ignoraron. Estoy harta de que me intimiden para que guarde silencio».

Las mujeres deportistas están emepzando a romper el muro de silencio impuesto por la tiranía trans.

Print Friendly, PDF & Email
¿Te ha gustado el artículo? Ayúdanos con 0,50€ para seguir haciendo noticias como esta
' Donar 0,50€

1 Comentario. Dejar nuevo

  • Hace mucho las mujeres deportistas tienen la solución. Pero por razones de menor importancia (ganar un premio, un dinero, un segundo o tercer puesto, que no les digan transfóbicas, etc.), no la aplican.
    Si en una competición femenina hay un hombre trans, las mujeres inscritas renuncian todas a participar. El evento queda desierto, salvo por el hombre trans. Y los organizadores se van a rumiar su rabia a su casa.
    Con que ocurra esto unas 10 veces seguidas, la crítica, los medios, las redes empezarán a presionar a favor de las mujeres, no de los trans.
    Es una solución que demandan fortaleza y sacrificio. Pero lo que vale, cuesta.

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.