'El Hombre Eterno', de G. K. Chesterton
Es la quinta edición del clásico de Chesterton en tres años, pero esta vez con un prólogo de Juan Manuel de Prada, converso y literato como él. A estas alturas, uno no sabe qué decir de Chesterton. Acaso que ha sido faro en momentos de oscuridad, como Lewis y Tolkien. Con todo, vale la pena recordar brevemente su vida. Nació en Londres en 1874 y practicó activamente el ateísmo hasta que entró casualmente (es decir, por acción de la Divina Providencia) en una iglesia católica del Reino Unido, en 1922. Entonces se convirtió, en parte por motivos que quizá sea mejor no comentar aquí, ya que él mismo los explicitó en otros textos. Murió en 1936. El presente volumen, todo un éxito editorial de Cristiandad (quinta edición en tres años), contiene una novedad: un prólogo de Juan Manuel de Prada, uno de los mejores escritores españoles y converso como Chesterton. Por cierto, dicho prólogo brilla con luz propia. El hombre eterno fue la respuesta de Chesterton a una obra del prolífico H.G. Wells, Esbozo de la historia, pues Wells no se limitó a escribir magníficas novelas sino que se metió en otros berenjenales que le venían grandes. Lo mismo que muchos de los autoproclamados artistas actuales, que hacen bien su trabajo hasta que se les ocurre hablar de política o religión (Almodóvar, sin ir más lejos). Así, Chesterton se vuelca en desmontar determinados mitos que pasan por hechos científicos: evolucionismo, conclusiones absurdas producto de la comparación de religiones, etc. El libro se divide en dos partes claramente diferenciadas: la primera es “La criatura llamada hombre”; la segunda, “El hombre llamado Cristo”. De esta guisa, Chesterton pone orden en un caos que amenaza con volver loco a quien intente desenmarañarlo, pues siempre se acusará al incauto de “retrógrado” o de persona con “mentalidad acientífica”. Que a este libro en particular se le note un poco el paso del tiempo no invalida en absoluto el fondo de sus tesis, y lo comprobará cualquier mente abierta que acceda a él.
El hombre eterno G.K. Chesterton Editorial Cristiandad 354 páginas
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