Libro Blanco sobre las políticas públicas contra la pandemia

Necesitamos con urgencia un Libro Blanco sobre la acción de los gobiernos central y autonómicos, de las administraciones públicas, contra la pandemia Covid 19, desde su inicio hasta la actual y alarmante situación de este verano. Tiene que basarse en una auditoría científica independiente, tal y como solicitaron en un artículo publicado en la prestigiosa revista The Lancet, que fue después apoyado por 50 sociedades científicas españolas, el 8 de agosto.

La razón que aducían estos científicos es que era necesario aclarar por qué España, que tiene fama de disponer de una buena sanidad, había alcanzado unos resultados tan negativos en número de muertos, de personas afectadas y personal médico infectado. Debía de quedar claro el por qué. Para ello apuntaban una serie de razones generales que deberían verificarse y profundizarse, tales como el envejecimiento de la población, la falta de atención a los grupos vulnerables, la situación de las residencias para personas mayores, los recortes presupuestarios durante la crisis,  la falta de preparación de los sistemas de vigilancia epidemiológica, la baja capacidad de pruebas PCR, la falta de equipos de protección personal, la reacción tardía de las autoridades centrales y autonómicas, la lentitud de las decisiones, los elevados niveles de movilidad de la población, la falta de coordinación de las autoridades y la poca dependencia del asesoramiento científico (que llegó al engaño de inventarse, el famoso doctor Simón, un comité de científicos asesores que nunca existió).

Profundizar y relacionar todo esto nos llevaría muy lejos, hasta el extremo que cuestionaría la naturaleza de esta democracia y de las instituciones que la acogen. La partitocracia alimentada por un sistema electoral que hurta capacidad de decisión al ciudadano, una teórica monarquía que ,en la práctica, se ha convertido  en una república cesarista camuflada en manos del presidente del Gobierno de turno que, a través de sus grandes poderes, controla gran parte del legislativo e influye decisivamente en los nombramientos del poder Judicial y de las agencias teóricamente independientes, con lo cual la división de poderes y los equilibrios entre ellos son cada vez más una entelequia. Hay unas raíces carcomidas por la partitocracia que han secuestrado y están destruyendo la democracia representativa, y hay un gran deterioro moral en la vida política española que se traduce en unas administraciones públicas anquilosadas, convertidas en un sujeto político corporativo. Solo hace falta comparar sus condiciones de trabajo con las tareas equivalentes en el sector privado para constatarlo.

Todo esto hace ineficaz la lucha contra los grandes problemas, la pandemia Covid-19, en este caso, pero no es el único. Podríamos señalar por desgracia bastante más, aunque con efectos trágicos mucho menores a corto plazo, como el caso sangrante del fracaso del sistema educativo, para señalar solo uno.

Solo con iniciativas que rompan el entramado de intereses en los que participan todos los partidos, podremos esperar una regeneración absolutamente necesaria.  Y un Libro Blanco de lo que ha sucedido es una de ellas, como lo sería una iniciativa dirigida a modificar el sistema electoral para permitir la elección directa de buena parte de los diputados, sin merma de la proporcionalidad, como sucede con el sistema alemán, por señalar uno de éxito.

Regenerar lo que está dañado es un servicio a la comunidad y, por tanto, también es una tarea cristiana.

Solo con iniciativas que rompan el entramado de intereses en los que participan todos los partidos, podremos esperar una regeneración absolutamente necesaria. Y un Libro Blanco de lo que ha sucedido es una de ella Clic para tuitear
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3 Comentarios. Dejar nuevo

  • No entiendo cómo todavía hay quienes se creen que hay una pandemia de covid19… Sé que hay charlatanería mezclada con los cuestionamientos serios, pero es que para entender todo esto basta ver el evento 201 y saber que Bill y Melinda están en el negocio de las vacunas y de las tecnologías al mismo tiempo, mientras forman parte de las élites que creen que deben bajar drásticamente la población (esos que no creen en Dios se sienten compelidos a poner orden en el mundo)…

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    • Montse de Paz
      8 septiembre, 2020 08:14

      Tienes razón, Ana. Los falsos mesianismos que se presentan como muy humanitarios, pero en el fondo no cuidan la humanidad, sino que quieren diezmarla y manejarla a su arbitrio, son peligrosos. No sólo no creen en Dios, es que ellos se creen Dios.

      Responder
  • Montse de Paz
    8 septiembre, 2020 08:12

    Muy buena reflexión, y acertada. Más allá de la pandemia, estamos ante un problema político y de derechos humanos fundamentales. Creo que se ha utilizado la Covid-19, exagerando su peligro y sus efectos, para dañar a la sociedad y someterla, valiéndose el miedo, a los manejos sin escrúpulos de unos gobernantes vendidos a un puñado de corporaciones e inversionistas sin escrúpulos. Los ancianos y los enfermos han sido las primeras víctimas, quizás intencionadas. Lo triste es que todo esto es público, se conocen nombres, hay noticias y cifras publicados y es relativamente fácil seguir la pista de quiénes se benefician de esta situación. Pero los medios de comunicación son la voz de su amo, disfrazan la realidad, machacan con mensajes alarmistas y la ciudadanía no reacciona. Los pocos que se atreven a disentir, son etiquetados de muy mala manera… ¡Bravo por los que no se venden a nadie y se atreven a hablar claro!

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