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El lento e insidioso progreso de la eutanasia.

Ahora podemos entender mejor por qué el Gobierno de Sánchez aprobó una ley, que consideraba emblemática, de una manera discreta, por la puerta de atrás, buscando un trámite parlamentario simplificado que les permitiera evitar las comparecencias, las necesarias consultas externas y  el informe del Consejo de Estado.

Los medios de comunicación afines al Gobierno limitaron mucho su jolgorio en la aprobación y evitaron que pudiera existir polémica y debate. La razón es que, a pesar de lo que digan las encuestas, en la sociedad española hay todavía una clara resistencia a la muerte del ser humano, por mucho que el aborto haya preparado en cierta medida las mentes para aceptarlo. Y esta resistencia es todavía mayor en los profesionales de la medicina, que en su mayoría tienen interiorizada que su tarea es intentar salvar de la muerte y del dolor al enfermo, y no actuar como un sujeto que quita la vida.

En realidad, lo que persigue el Gobierno y la ideología que encarna es ir contaminando, habituando a la sociedad a la eutanasia. Ahora estamos en la fase del gota a gota. Se trata de presentar casos concretos de la forma más amable y positiva posible para asociar la muerte del ser humano con un cierto estado de felicidad, de vida culminada, cuando es todo lo contrario. Todo esto, claro está, permite además obviar el mal estado de las curas paliativas en España. Es escandaloso que, mientras el Gobierno hace ostentación del mayor presupuesto general del Estado que ha tenido nunca este país, se hayan rechazado todas las propuestas de financiar un plan de cuidados paliativos,  que cubra las necesidades de toda la población. porque esta es la Cruz de la eutanasia.

Después de esta fase de gota a gota en la que ahora nos encontramos, con la que se habrá conseguido que la eutanasia sea un hecho para nada insólito y más bien asociado a una connotación positiva, se entrará en la fase que llaman de saturación, ya la conocemos. Es la que han aplicado al feminismo radical y al antagonismo entre hombres y mujeres, y sobre todo, porque irá a más, a la homosexualidad, primero, y a los transgéneros después. Saturar significa que continuamente aparezcan personajes, situaciones, siempre en positivo que están asociados a aquellas condiciones.  La actual estrategia sobre la eutanasia está referida a esta cuestión.

Frente a los medios y a la astucia estratégica, hay que decir que por parte de quienes nos oponemos a ello solo aportamos buenas intenciones, que es decisivo, porque sin ellas nuestra actuación no tendría ningún sentido. Pero al mismo tiempo hay que decir con claridad que la buena intención no basta, y esto sirve para todos aquellos que luchan por la vida y también sirve para la propia Iglesia católica en España, que no puede pensar que, porque ha llegado a la conclusión de que el testamento vital puede ser un recurso frente a la eutanasia, ya puede olvidarse del tema. No, claro que no, esperamos oír, con claridad y con frecuencia, la voz de nuestra Iglesia afrontando desde el Evangelio esta insidiosa campaña de muerte.

Y por parte de las organizaciones que se oponen a la eutanasia, que apuestan y trabajan por la vida y su dignidad, hay que decirles también con claridad, que han de hacer mucho más, empezando por dotarse de una estrategia de la que ahora carecen.

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3 Comentarios. Dejar nuevo

  • Hay que derogarla. Y el único que lo dice es VOX. PP y psoe, igual de asesinos, animus iocandi. Como las vacunas covid, más muerte para el personal que lo piden a gritos.

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  • Juan Marull DARNÉS
    15 noviembre, 2021 18:04

    No la derrogaran nunca
    Hay que luchar por crear una cultura de la vida digna,ley de cuidados paliativos bien dotados ley que protegía a los más desfavorecidod

    Responder
  • José Herrera Valdés
    19 enero, 2022 14:30

    La jerarquía católica lleva en Babia muchos decenios.Mucho lucir mitra,pero nada combativa contra toda ley antivida.Es verdad que se han producido documentos, pero ni siquiera han permeado al pueblo por la timidez de casi todo clérigo, mucho menos militante que acomodado funcionario de culto. Creo que es la hora de los laicos para que rellenen el vacío dejado por el pasivismo y la mutez de los clérigos.

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