Una de las ventajas de que Fabrice Hadjadj viva ahora en Madrid dirigiendo el instituto Incarnatus Est, es poder escucharle con mayor frecuencia en conferencias y coloquios, como en este caso el que tuvo lugar en la Universidad San Dámaso sobre “Pasión y Poder”.
Con su habitual brillantez y dominio del lenguaje, entroncó el ser profundo de España con tres palabras: Pasión, como entrega desinteresada, tal y como tuvo lugar en el Calvario. Poder, que en su designio original y a la luz del Poder divino, está orientado a elevar al débil. E Ilusión, que no se refiere a engaño sino a alegría y anhelo.
La desilusión que viven los países conformados por la Ilustración, y que algunos hubieran deseado para España, puede encontrar su tabla de salvación en este ser profundo que constituye lo español.









