fbpx

Parolin repasa las urgencias del mundo ante la ONU

Libertades

COMPARTIR EN REDES

El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano ha dado un repaso a la actualidad con mensajes contundentes y llenos de sentido en su intervención en las Naciones Unidas (ONU).

El alto miembro de la curia repasó en un examen las urgencias del mundo, del sufrimiento en Haití, Afganistán, Líbano y Siria, que se entrelaza también con las preocupaciones de la Santa Sede y los caminos indicados por la Fratelli tutti del Papa Francisco.

El videomensaje del cardenal Pietro Parolin, Secretario del Estado Vaticano, a la 76ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, gira en torno al tema: «Construir la resiliencia a través de la esperanza». Una esperanza que se encuentra también en las semillas «heroicas» sembradas durante la pandemia que mostraron cómo el mundo no necesita el aislamiento, sino la «cercanía fraternal» basada en las «reservas de bondad presentes en los corazones humanos».

Vacunas para todos, según Parolin 

Llevando el saludo del Papa y recordando sus palabras sobre la crisis pandémica de la que es necesario salir cambiado, el cardenal Parolin insta a trabajar juntos para aliviar el sufrimiento de quienes no pueden acceder a las vacunas «que -dice- deben estar al alcance de todos, especialmente en las zonas de conflicto y en los contextos humanitarios».

En otro punto hace referencia a los sistemas de atención sanitaria, «ampliamente desbordados por la pandemia» y que han dejado «a tantas personas sin atención suficiente o sin atención alguna».

El Secretario de Estado pide que se preste atención a la fragilidad y las deficiencias de los sistemas económicos, ya que la grave recesión económica hace aún más vulnerables a los pobres. También es crucial la lucha contra la corrupción, que aumenta precisamente a causa de la pandemia.

El Covid también afectó a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que ha frenado sus objetivos. La invitación de Parolin es a «repensar la relación entre los individuos y la economía y garantizar que tanto los modelos económicos como los programas de desarrollo estén al servicio de los hombres y mujeres, en particular de los que están al margen de la sociedad, en lugar de explotar tanto a las personas como los recursos naturales». No descuidéis a los pobres, es la exhortación del cardenal.

De cara a la COP26 de Glasgow, el cardenal insta a que se aproveche la oportunidad de volver a empezar tras décadas de inacción que han tenido efectos devastadores en el clima, pero también en la vida de las personas.

Sus pensamientos se dirigieron a Haití, un país azotado por las catástrofes naturales, con «un pueblo que ya sufre los desafíos políticos y las emergencias humanitarias» a las que se enfrenta.

Sin embargo, la guerra y la posesión de armas de destrucción masiva apagan la esperanza. «La reciente situación humanitaria en Afganistán y las actuales tensiones políticas en Siria y Líbano, así como en otros lugares, nos recuerdan claramente -dice el cardenal Parolin- el impacto que los conflictos tienen en los pueblos y las naciones».

En su videomensaje a las Naciones Unidas, el cardenal ha enumerado los dramas de nuestras sociedades, fruto de una «crisis antropológica», una «crisis de las relaciones humanas», como ha subrayado varias veces el Papa Francisco.

«Con demasiada frecuencia, el derecho humanitario -explicó Parolin- se toma como una recomendación y no como una obligación» y, por ello, «los refugiados, los migrantes y los desplazados internos quedan cada vez más en el limbo o incluso se les deja ahogarse». Hay persecución a causa de la fe, los frágiles como los ancianos y los niños son descartados, la familia está amenazada.

«No un instrumento de los poderosos, sino una institución al servicio de todos». Así habla Parolin de las Naciones Unidas, que deben ser revitalizadas en su mandato. El cardenal subraya cómo el Consejo de Seguridad es visto por los más vulnerables con esperanza porque sus «miembros están llamados a convertirse en los principales artífices de la paz en el mundo», pero a menudo es objeto de «impasse», es decir, que no progresa.

«La Santa Sede ve con preocupación el empuje de algunos para romper la útil división del trabajo entre comités, comisiones, reuniones y procesos, convirtiéndolos todos en organismos que se centran en un número limitado de cuestiones controvertidas», puntualiza el purpurado.

¿Te ha gustado el artículo?

Ayúdanos con 1€ para seguir haciendo noticias como esta

Donar 1€
NOTICIAS RELACIONADAS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.