fbpx

¿Ser o saber? ¿Ser o tener?

Muchos tienen una pretendida muy buena intención de procurar entenderse con su prójimo, de buscar la entente por caminos de paz y no de enfrentamiento perpetuo. Dicen que buscan cómo conseguir anticiparse a adivinar las intenciones que cada uno tiene en la vida para dar salida por ahí a su mejor corazón. Pero la verdad es que se plantean mal la pregunta, que ya nace viciada, pues no es la adecuada. A veces, eso de “pregunta” se convierte en “preguntas”, en plural. Y se enzarzan en litigios y supuestas conspiraciones contra su propia conciencia. Porque buscan donde no toca.

¡Ahí está, amigo, la clave! En que muchos buscan y rebuscan cómo podrían conseguir vivir en paz, insistiendo siempre en más de lo mismo: poder, poder, poder… para imponer, imponer, imponer. Tratan de vivir eso que se empeñan en llamar “empoderamiento”, porque les dicen que “no se dejen dominar”. Y eso, siempre, queramos o no, es la guerra.

¿Qué ocurre entonces? La consecuencia de sus yerros. La confusión onomatopéyica: “¡PLAS!”, “¡CATACRACK!”, “¡PLOF!”. De manera que nos encontramos en la plaza pública y en nuestro entorno más íntimo con que parece como si la televisión y los personajes que nos entran en casa a través de ella fueran los magos que deben poner orden en nuestra existencia. La autoridad ha sido transferida de los padres a los hijos, de los profesores a los alumnos, de los políticos al pueblo, de las fuerzas del orden a los delincuentes, que ya casi, casi somos todos… por el camino que vamos. Viven creyéndose a pies juntillas que en la conquista del saber, del poder, del tener, del dinero y de todos sus derivados estuviera la clave de su felicidad… o mejor eso que ahora se llama tanto “bienestar”.

Mira bien, amigo, que es distinto que mirar. No eres tan distinto; en realidad, eres como muchos. ¿Está en el bienestar la felicidad? Es una pregunta que te lanzo al aire. ¿De verdad crees que “estando” en el “teniendo”, “serás”? ¿No ves que por ahí descarrilas? ¡Pues cámbiate el chip! (o te estrellarás… otra vez). La pregunta que deberías hacerte es esa. Entonces –dudando de ti mismo- sabrás, mi querido amigo, que en la duda está la certeza, que en la lucha contra uno mismo y no contra el prójimo se encuentra la paz, que haciendo feliz se es feliz… En resumidas cuentas, que en el ser está el ser. Entonces descubrirás, por arte de birlibirloque, que serás lo que no eras: tú mismo.

Parece como si la televisión y los personajes que nos entran en casa a través de ella fueran los magos que deben poner orden en nuestra existencia Clic para tuitear
Print Friendly, PDF & Email
¿Te ha gustado el artículo? Ayúdanos con 0,50€ para seguir haciendo noticias como esta
' Donar 0,50€

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

Menú