En medio de su polémica con el Papa León XIV –al que ha acusado de débil por sus críticas a la guerra- el presidente Trump no tuvo mejor ocurrencia que subir a redes una imagen suya generada por Inteligencia Artificial en la que se representaba a sí mismo como si fuese Jesucristo sanando a un enfermo.
Los conservadores americanos tienen un grave problema: este último delirio narcisista es una prueba más de que Trump los tiene secuestrados con el único fin de su mayor gloria personal, y de que está dispuesto a dejar un solar arrasado en el momento de su marcha.
La administración Trump es la que más ha hecho por combatir la ideología woke, frenar el aborto y defender la libertad religiosa. Y, sin embargo, todo este legado puede verse comprometido por la catadura moral del mismo Trump.
¿Podrán los católicos J.D. Vance y Marco Rubio reconducir la situación?









