La próxima visita del Papa León XIV a Barcelona ya ha empezado a generar movimientos de oposición organizada.
Según ha publicado Religión en Libertad, la campaña de boicot contra la presencia del Pontífice en la capital catalana está impulsada por la Fundació Francesc Ferrer i Guàrdia, junto con Ateus de Catalunya y Europa Laica, bajo el lema “Jo no t’espero” —“Yo no te espero”—. Al frente de la fundación figura Joan Francesc Pont Clemente, catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Barcelona y masón de grado 33.
La iniciativa se articula en torno a un manifiesto titulado “Por la laicidad y contra los privilegios públicos de la visita del Papa León XIV”, en el que sus promotores critican el respaldo institucional y económico concedido al viaje pontificio.
El texto denuncia lo que considera “privilegios” de la Iglesia católica, cuestiona el uso de espacios públicos para los actos del Papa y reivindica una Cataluña “laica y plural”.
El viaje de León XIV a España supone un momento de comunión eclesial, de renovación espiritual y de visibilidad pública de la fe.
Según la información recogida por Religión en Libertad, entre los impulsores del manifiesto en contra de la visitan figuran también organizaciones como la CUP, la federación de Izquierda Unida en Cataluña, los sindicatos CGT y USTEC-STEs, además de Acció Escolta de Catalunya, entre otros grupos vinculados a ambientes de izquierda, sindicalismo alternativo e independentismo.
Se ha anunciado una concentración el 9 de junio, a las 19:00 horas, en el Paseo del Born, coincidiendo con la vigilia de oración que el Papa presidirá en el Estadio Olímpico Lluís Companys.
Uno de los elementos que más llama la atención de esta campaña es el perfil de uno de sus principales referentes. Joan Francesc Pont Clemente, presidente de la Fundació Francesc Ferrer i Guàrdia, es presentado como una de las figuras más conocidas de la masonería liberal catalana y española. Pont Clemente no solo ha desarrollado una larga trayectoria académica como catedrático universitario, sino que también ha ocupado cargos relevantes dentro de estructuras masónicas.
Fue iniciado en 1984 en la logia Minerva-Lleialtat nº 1 de Barcelona, integrada en la Gran Logia Simbólica Española, obediencia de orientación liberal, laicista y mixta. Con el paso de los años habría asumido responsabilidades como Gran Maestre Adjunto de la GLSE y Venerable Maestro fundador de la logia Pedra Tallada nº 70. Posteriormente alcanzó el cargo de Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Masónico de España, organismo vinculado a los grados superiores del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
El dato no es menor en el contexto del debate. El grado 33 es considerado el máximo rango dentro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, una de las estructuras más extendidas de la masonería internacional.
Pont Clemente ha participado, además, en la divulgación intelectual de la masonería a través de conferencias, publicaciones y foros relacionados con el republicanismo, el laicismo y el pensamiento secular. La editorial Masónica lo presenta como catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Barcelona y académico de varias instituciones económicas y doctorales.
Entre sus obras o participaciones editoriales figuran títulos como La masonería vista por dentro, Los grados superiores del Rito Escocés Antiguo y Aceptado: su significado e interpretación, La aldea republicana y La iniciación masónica en el REAA, varios de ellos escritos junto a Narciso Sáez-Narro. Son trabajos orientados a explicar desde dentro la estructura, el simbolismo y la dimensión doctrinal de la masonería contemporánea.
Los organizadores del boicot invocan la neutralidad religiosa del Estado. Sin embargo,conviene recordar que la neutralidad no debería equivaler a la invisibilización de la religión, ni mucho menos a la exclusión de una tradición que ha configurado profundamente la historia, la cultura y la identidad de España y de Cataluña.







