Cuando el 22 de octubre de 1978 el Papa polaco, se dirigió al mundo desde la plaza de San Pedro, pronunció una exhortación que terminaría convirtiéndose en el compendio de su pontificado: «¡No tengáis miedo! ¡Abrid, de par en par, las puertas a Cristo!».
El miedo continúa siendo una de las grandes tentaciones del hombre contemporáneo: miedo al futuro, al sufrimiento, a comprometerse, a defender la verdad, a vivir públicamente la fe.
Con ese espíritu, Forum Libertas y la Fundación Educatio Servanda han organizado una novena a san Juan Pablo II que se celebrará del 13 al 21 de octubre, como preparación para su fiesta litúrgica, el día 22.
Una propuesta sencilla y profunda para dedicar nueve días a la oración, redescubrir algunas de sus enseñanzas fundamentales y pedir la intercesión de uno de los grandes santos de nuestro tiempo.
Un Papa que enseñó al mundo la grandeza del hombre
Juan Pablo II fue un testigo extraordinario de lo que sucede cuando un hombre permite que Cristo ocupe verdaderamente el centro de su existencia.
Conoció la guerra, la ocupación nazi, la persecución comunista y la pérdida de seres queridos. Trabajó como obrero, cultivó la poesía y el teatro, estudió filosofía y descubrió muy pronto que la verdadera grandeza del hombre no reside en el poder, el éxito o la ausencia de sufrimiento, sino en su condición de criatura amada por Dios.
Por eso supo hablar con tanta hondura de la dignidad humana. Defendió incansablemente la vida desde su concepción hasta su muerte natural, la belleza del matrimonio, la misión insustituible de la familia y el derecho de los padres a educar a sus hijos. Recordó que la libertad alcanza su plenitud cuando se orienta hacia la verdad y el bien.
Algo especialmente característico en su pontificado fue su extraordinaria confianza en los jóvenes. Les propuso la santidad. Les habló de vocación, de entrega, de castidad, de sacrificio y de un amor capaz de comprometer toda la vida. Y los jóvenes respondieron por millones, como demostraron las Jornadas Mundiales de la Juventud que él impulsó.
Juan Pablo II sabía que los jóvenes no necesitan que se les rebaje el horizonte, sino que se les muestre una vida suficientemente grande como para merecer ser entregada.
La santidad también se manifiesta en la debilidad
El Papa que recorrió el mundo anunciando el Evangelio fue también el anciano que, en sus últimos años, enseñó a vivir el sufrimiento sin esconderlo. Su cuerpo debilitado por la enfermedad se convirtió en una última catequesis sobre el valor de toda vida humana.
Tampoco podemos olvidar su profunda devoción a la Virgen María, expresada en aquel Totus Tuus que presidió su pontificado, ni su testimonio de perdón hacia el hombre que atentó contra su vida.
Su legado es inmenso, Cristo no quita nada de lo verdaderamente humano, sino que lo lleva a su plenitud.
Nueve días para rezar, meditar y compartir
La novena organizada por Forum Libertas y Educatio Servanda quiere precisamente recuperar esa riqueza espiritual y acercarla a la vida cotidiana de las familias.
Del 13 al 21 de octubre, quienes se inscriban recibirán cada día directamente en su WhatsApp un nuevo contenido para rezar y meditar, inspirado en la vida y las enseñanzas del santo Papa polaco.
Bastan unos minutos al día para detenerse, escuchar, poner ante Dios las preocupaciones personales y familiares y redescubrir, de la mano de san Juan Pablo II, la alegría y la exigencia de la vocación cristiana.
La novena puede realizarse individualmente, en matrimonio, con los hijos o compartiéndola con amigos y familiares.
Cómo apuntarse gratis a la novena de san Juan Pablo II
Del 13 al 21 de octubre de 2026. Inscripción 100 % gratuita
Para inscribirse también basta con enviar un mensaje de WhatsApp al 663 781 217 solicitando recibir la novena.
Nueve días. Unos minutos de oración. Y una invitación que sigue resonando con la misma fuerza: no tengáis miedo de abrir vuestra vida a Cristo.









