Hace un par de semanas, comentábamos en estas páginas la orientación izquierdista de Onda Cero.
Un comentario que tal vez desconcertó a más de uno, toda vez que Atresmedia, siendo cada vez más claro que es un grupo progresista, intenta conectar con los espectadores y oyentes de derechas.
Lo que decíamos se confirmó lamentablemente en los días de la visita de León XIV:
Por un lado, Vicente Vallés afirmaba que el Papa había criticado las leyes españolas y que eso era impropio de un jefe de Estado extranjero. Olvidaba Vallés que el propio Papa inicia su intervención aclarando que «Vengo ante todos ustedes como Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia católica», justificando su diálogo con los Estados desde una vocación de servicio a la persona humana y no desde el mero interés geopolítico de un Estado convencional. Vale la pena verlo entero en este tuit que lo comenta.
Por otro lado, Carlos Alsina se lanzó en su famoso monólogo a decir que era pueril que los parlamentarios hubieran aplaudido un discurso que cuestionaba su acción legislativa. En la corta concepción de Alsina, el Papa no había venido a dar unas fuentes de inspiración por las que las leyes podían partir de la naturaleza y la razón, sino a pretender que las leyes se adapten a la doctrina católica. Desacreditándola por católica, sin valorar lo que tiene de racional. Aquí pueden escuchar la reflexión.
Al parecer, alguien en la sala de máquinas del grupo Planeta piensa con un esquema laicista en el que a la Iglesia se le niega la capacidad de aportar luz, por más que ésta sea racional y un punto de vista válido sobre la moral.
Una pena que los encargados de trasladar ese mensaje sean dos comunicadores en los que la España conservadora confía. Lo normal será que, con el tiempo, dejemos de confiar.









