Sacerdote y monja hermanos, mueren perdonando y vitoreando a Cristo Rey

María y José Fenollosa, monja y párroco, fueron asesinados en días sucesivos en Gilet y Sagunto, perdonando y vitoreando a Cristo

Evitó que los milicianos quemaran la Iglesia y terminaron matándolo

Tomás Valera, de 19 años, se enfrentó a los milicianos que iban a quemar el templo: «¡A la iglesia no entra nadie porque yo me pongo por medio!»

Mientras caía, aún pudo gritar: ¡Yo os perdono, viva Cristo Rey!

Al Franciscano Félix Gómez-Pinto le dispararon por la espalda y al caer gritó: Yo os perdono, viva Cristo Rey

Uno se descalzó, otro regaló su dinero, todos murieron perdonando

Pascual Araguàs fue otro de los sacerdotes urgelinos que murieron perdonando y ayudándose a ser fieles

El párroco mártir que huyó al campo protegiendo el Santísimo Sacramento

Antonio García Padilla, párroco de Huércal (Almería), vagó por los campos con el Santísimo Sacramento para protegerlo de la persecución religiosa

¿Me matarán por ser sacerdote? Pues mejor de sotana

Pau Roselló fue vestido de sotana a consumir la Eucaristía en un colegio, ya estallada la revolución, y esperó en su casa a que lo detuvieran

Un mártir que sufrió la revolución mexicana antes que la española

El sacerdote operario diocesano Isidoro Bover ya había sufrido la revolución mexicana que lo expulsó de ese país en 1924

Cándido Castán, el mártir que fue concejal de Madrid

El laico Cándido Castán, asesinado con los oblatos de Pozuelo, había sido concejal de Madrid en 1925

Martirio de una madre con su hijo disminuido, su hermana e hija religiosas

Sofía Ximénez fue asesinada con su hijo disminuido Luis, su hermana Purificación y su hijastra María Josefa (ambas religiosas vedruna)

Rechazó marchar al extranjero, porque deseaba dar su sangre por Cristo

El claretiano Jacinto Blanch, que ya había visto arder su casa en la Semana Trágica de 1909, rechazó salir al extranjero en 1936 porque deseaba dar su sangre por Cristo

Lo sacaron del hospital para matarlo en la Pradera de San Isidro

El dominico José Santonja fue herido de bala en el asalto al convento del Rosario y sacado del hospital para rematarlo

No pedía que le perdonáramos la vida, nos perdonaba él

A los padres de Francisco Monzón no les dejaron enterrarlo; del sacerdote Diego Morata dijeron: “No pedía que le perdonáramos la vida, nos perdonaba”

Un francés mártir en Valencia: prediquen a Cristo para que nuestra sangre no se derrame en vano

El hermano Luis Damián, francés, se despidió del párroco de Benisa pidiendo: prediquen a los cuatro vientos el Reino de Cristo

¿No blasfemas? Pues te matamos

Al seminarista de 20 años Manuel Aranda, natural de Monte Lope Álvarez (Jaén), sus guardianes le pusieron ante el dilema: ¿Blasfemas, sí o no?

Se jugaba la vida confesando por la Rambla de Catalunya

El operario diocesano Cristòfol Baqués absolvía a la gente que se lo pedía paseando por las calles de Barcelona